Mantener la ensalada fresca y crujiente puede ser complicado, pero este truco te ayudará a prolongar su frescura:
Paso a paso:
- Lava y seca bien las hojas: cualquier exceso de humedad acelera que se marchiten. Usa una centrifugadora de ensaladas o papel de cocina.
- Guárdalas correctamente: coloca las hojas en un recipiente hermético con un trozo de papel absorbente en el fondo y tapa; esto ayuda a mantener la humedad equilibrada.
- No mezcles ingredientes delicados hasta servir: tomate, aguacate o queso rallado deben añadirse justo antes de comer para evitar que se ablanden.
- Evita el frío extremo: guarda la ensalada en la parte media del frigorífico, no en la zona más fría cerca del congelador.

💡 Tip extra: Para ensaladas grandes que prepararás con antelación, guarda los ingredientes por separado y mezcla justo antes de servir. Esto mantiene hojas y verduras crujientes. 🥗
¿Tienes dudas? Escríbenos en nuestra página de contacto